Reunir un equipo


En las fases iniciales de la invención, hay muchos inventores que trabajan solos. Pero en cuanto hace falta financiación externa, suele ser útil que el inventor esté integrado en un equipo. La razón es que la mayoría de los inversores buscan una rentabilidad relativamente rápida para su inversión. Puede que piensen que no es probable que  la consigan si le ven esforzándose por hacerlo todo solo. Tiene que demostrarles que dispone de los recursos necesarios para hacer que las cosas ocurran rápidamente y con éxito.

En muchos casos, una o dos personas más pueden ser suficientes para constituir un equipo creíble. Pero todo equipo tiene que incluir habilidades empresariales. Con frecuencia, éstas faltan porque hasta ahora la atención se ha centrado en la tecnología. Las habilidades tecnológicas pueden ser importantes, pero para la mayoría de los inversores lo que importa es el potencial empresarial que tenga la idea.

Recursos para formar equipos

Hay varias maneras de formar un equipo. Por ejemplo:

  • Reclute miembros entre su “familia y amigos”: Gente cuyas habilidades y personalidades conoce bien.  
  • Reúna un equipo de especialistas a quienes pueda llamar cuando los necesite: Por ejemplo, un diseñador de productos, un fabricante de prototipos y un contable. Tendrán su propio trabajo habitual, por lo que deberá mantenerles perfectamente al corriente del progreso si quiere que resulten eficaces dándoles poco preaviso.
  • Póngase en contacto con el club de inventores local para ver si puede reclutar un equipo con la ayuda de su red. Puede contar con profesionales retirados que busquen nuevos retos.
  • Para proyectos importantes, constituya una “sociedad virtual” con un equipo directivo profesional que no entrará en acción hasta que haya inversión disponible.

Forme su equipo como lo forme, debe ser capaz de convencerles de que su idea tiene un buen potencial comercial. Si no puede, ¡tendrá pocas probabilidades de convencer a los inversores!

Debe decidir la forma en que va a retribuir a cada uno con cargo a los beneficios futuros, y contando con un asesoramiento jurídico adecuado, redactar un contrato de retribuciones que todo el mundo esté bien dispuesto a firmar.

También tendrá que pedir a todos los miembros del equipo que firmen un acuerdo de no divulgación antes de darles acceso a información clave. (Una excepción son los abogados, agentes de patentes y otros juristas, puesto que están obligados al secreto profesional por su propio código ético).