La siguiente fase del proceso de licencia es convertir el protocolo de acuerdo en un contrato completo jurídicamente vinculante.
Se trata de un documento tan extenso y complejo que la responsabilidad debe recaer en sus representantes legales. Sólo ellos pueden garantizar que el contrato definitivo sea conforme con el protocolo de acuerdo.
¡No considere el contrato completo como una oportunidad para renegociar! Sólo podemos volver a repetir que la finalidad de la negociación no es vencer, sino alcanzar un acuerdo. Es posible que algunas de las cláusulas no sean tan ventajosas como hubiera querido, pero cualquier intento de alterar lo ya acordado (fuera de posibles errores que sus asesores jurídicos puedan haber identificado) tiene más probabilidades de dar al traste con el contrato que de mejorarlo.
Y entonces un día, al fin, tendrá su contrato de licencia. ¡Felicidades!
Pero con eso no se acaba su participación. Tanto Vd. como sus representantes jurídicos deben hacer un seguimiento continuado de la forma en que funciona el contrato de licencia. Necesita asegurarse de que recibe los pagos de royaltiesy de que el licenciatario está haciendo un buen papel con la venta de su invención.
Tiene que vigilar lo que estén haciendo sus competidores, puesto que pueden verse tentados de infringir sus DPI. Otros puede que mejoren sus productos, lo que exigirá que Vd. mejore los suyos.
También puede que desee explorar otras formas de usar sus DPI para generar otras oportunidades de licencia, quizás en colaboración con su primer licenciatario, o quizá como una actividad empresarial completamente independiente.
De una u otra forma, su trabajo como propietario de unos valiosos DPI no habrá acabado. ¡Pero es raro que los inventores de éxito se quejen de eso!