Asumiendo que la sociedad haya evaluado su invención y la quiera, el siguiente paso es negociar un contrato de licencia.
Debe tener representación profesional si no se siente seguro de sus propias habilidades negociadoras o si el contrato de licencia tiene probabilidades de ser complejo, por ejemplo, si cubre varios países. Pida asesoramiento a su abogado de patentes.
La mayoría de las negociaciones de licencias toman su tiempo, en ocasiones muchos meses. También pueden ser fuente de conflictos, puesto que es prácticamente inevitable que Vd. y la empresa no estén de acuerdo sobre el valor de su invención.
Para ser un buen negociador, debe ser capaz de:
Debe estar dispuesto a ser flexible. Por ejemplo, no sirve de nada insistir en unas condiciones financieras que la empresa no pueda permitirse. La mayor parte de los contratos de licencia son fruto de un proceso de compromiso en el que ambas partes encuentran formas mutuamente aceptables de conseguir lo que quieren.
Sin embargo, las negociaciones pueden ser psicológicamente complejas. Si la química es mala, puede no haber ninguna posibilidad de alcanzar un acuerdo aceptable.Por tanto, debe planear lo que puede hacer para mantener el control. En último término, la única forma de mantener el control puede ser romper las negociaciones, si no ve que puedan llegar a buen puerto. (Hay mucha verdad en el dicho “el que puede levantarse e irse controla la negociación”.)